Archivo del blog

domingo, 10 de enero de 2016

Las hormigas

Afuera, en fila, hay hormigas
en un lugar donde las ranas son
inmensas. Cada animalito adquiere 
los colores de las frutas
que en los árboles crecen.
En mi pieza, en un cuadro,
una negra sonríe de una forma
tan especial que incita a hombres y mujeres
a desear más a tener más, mucho más.




sábado, 9 de enero de 2016

Muñecas de jade

Los hombres que caminan
por la costa miran hacia los
montes. Los pueblos deben crecer
dice un viejo que se ha criado cerca de allí
y ahora transita como puede las
categorías que trae el desarrollo.
A tal punto que los ríos al final
arrastran de todo. Y sin embargo
los laureles florecen en calles tocadas
por un rocío
que en verano te hace querer echarte a descansar

y los jacarandás tonifican las casas 
hechas por arquitectos solventes.
Ahí los chicos llevan sus cosas
de forma ordenada. Y aquí en casa
vivimos con cuadros de paisajes bucólicos
y por las repisas muñecos de jade.


Quietud

En la quietud los peones presumen que el verano se va. Más al norte, las araucarias convocan a las víboras de los lugares más altos. Hay monos que se acostumbran a esas serpientes, y guacamayos que también tienen un lugar en lo alto.

Golondrinas

Las golondrinas juegan entre sí. 

En unos kilómetros, 
plantas de yerba y las muchas formas 
que hay de cortarlas. Y las hormigas, 
todavía más incontables, en la mansedumbre del campo, 
donde el sol adormece a las fieras 
hasta que las deja debajo de árboles, 
muy pequeños a veces, 
y otras veces centenarios, hasta como sufridos.

viernes, 8 de enero de 2016

Unos gatos

Unos gatos duermen en un potrero que se alza cerca de donde descanso. Montones de mosquitos circundan a un perro que no ladra. El fuego es el sol que te quema hasta hacerte sentir más el cuerpo. Quisiera saltar descalzo por mosaicos fríos. Es tiempo de hablar sin pensar. 

Corrientes

Los lapachos amarillos, al costado del camino, conducen a senderos más pequeños que sostienen orquídeas, malvones y animalitos. Arriba, el cielo permite a los pájaros otear el suelo. Las plantas se alzan como los soldados de un ejército que resguarda unos cerros enanos que al atardecer se vuelven azulinos y después violáceos.
Sueño con un rancho consumiéndose por las llamas en un paraje lleno de carpinchos que jamás se retiran cuando uno se los pide. El espacio es atravesado por ríos que pueden nadarse a caballo con una precaución: tienen víboras que crecen gracias a los roedores que ingieren por la noche. Hay camalotes con flores preciosas y en pequeñas islas palmeras quietas. En los alrededores veo hombres que dominan los cuchillos y se valen de máquinas y alambres. Después, un sentimiento más allá de lo posible. Un espectáculo religioso, aunque más íntimo.


sábado, 12 de diciembre de 2015

Y atrás está tu cuerpo

Te tengo incontables veces
desde que te vi
y te volví a ver
envuelta en ese encanto
que se desparrama
encima mío.

Una flor inmensa
blanca y rosa
hay en todos
lados a donde voy

y atrás está tu cuerpo.

La primera estrella

 Acabo de ver un documental sobre el grupo inglés Pulp. Termina con una frase de su cantante al final del concierto que atraviesa todo el fi...