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jueves, 20 de agosto de 2020

Trabajar la piedra

Supuso que trabajar la piedra sería 

sumar beneficios insólitos y sorprendentes

y que los pájaros que alguna vez recalaron en ellas 

estarían representados por las formas que saldrían de lo duro.


Y supuso también que después 

esas formas se volverían las suyas.



martes, 18 de agosto de 2020

Los tesoros

Llegar a un final sin que eso 

sea algo parecido a un tesoro.


Y sin embargo los logros de este final 

relucen mucho más que cualquier punto 

en el centro del mejor espacio del mundo.


Esos logros te dejan en el medio 

de un desierto y ahí los pastos secos 

cruzan la tierra, y vos, bajo el cielo intenso, 

seguís viaje con la mirada.


Ya no hay que llegar a un punto. 

Ya no hay uvas en el plato.

Están, como dije, el desierto inmenso, 

el pasto viajando gracias al viento 

y el cielo ocultando lo demás.

lunes, 17 de agosto de 2020

Estado de situación

Los más interesante de la poesía

es descubrir que las cuestiones esenciales 

no tienen traducción y que uno, en realidad, 

apenas las puede entrever 

y en menor medida las puede decir.


Y lo otro es que la línea entre 

los hechos y los sentimientos es delgada 

y que para encontrar esa línea el observador 

debe trabajar bastante.



domingo, 16 de agosto de 2020

Vuelta al campo

Hoy volví al campo con mis hijos en bici.

Día frío con el sol ocultándose entre los eucaliptos.

A los costados, los mismos animales y la misma
basura esporádica, los mismos árboles sin hojas,
esos cuerpos que adoptan la forma de jóvenes oradores.

A la ida y a la vuelta la misma obsesión
por escuchar el silencio y no pensar en nada.

A la ida y a la vuelta, también 
la intención firme y cariñosa
de disfrutar de mis hijos.

Se puede disfrutar de los hijos
más de lo que ellos disfrutan de nosotros.

Aunque en verdad no estoy seguro de eso
como no estoy muy seguro de la mayoría 
de las cosas más o menos categóricas 
que se me ocurren.

Unos chimangos van hacia donde 
termina de irse el sol.
De eso no tengo dudas.

sábado, 15 de agosto de 2020

Eso es un arte

Te convertirse en alguien
que tiene que salir por el campo
e incluso en el campo cuidarse de mirar solamente el pasto
como si el pasto fuera el mar.

Todo ahora es distinto a cuando
ibas y venías por la ciudad.

Ahora también han quedado despejadas
dos o tres cosas.

Lo interesante de las frases
es su vacío.

O más claro:
decir que algo es, involucra la trampa
más frecuente donde uno pone los pies.

De hecho, decía, la mirada de la gente,
a la espera de poder cruzar por la senda peatonal,
es algo que revela mucho más
que las frases que esa persona elige al decir algo.

No tengo más cierta ansiedad
cuando espero en las esquinas
que el semáforo se ponga en rojo.

Puedo cruzar y entender mejor
sin poner esa idea en palabras.




viernes, 14 de agosto de 2020

Chimangos

Fui hoy con mi hija hasta la ruta, la cruzamos, vimos la parrilla donde estuve ayer con mi hijo, y después, apenas más adelante, vimos los galpones de las gallinas, los importantes, los que llamo mágicos. Le conté a mi hija acerca de mi interés por esos galpones, e incluso le hablé acerca de mi teoría sobre la belleza que abraza lo siniestro para potenciarse, y ella, como es lógico, no se conmovió ante tanto discurso.

Los galpones estaban apenas iluminados. El día, hasta entonces clarísimo, en los últimos minutos, terminaba sobre el final. Seguimos hasta que más adelante dimos con una bandada de chimangos; cruzaban el camino en lo alto. Iban en viaje hasta un lugar que podría situar en la puesta del sol pero no estoy seguro. Atrás vimos otra bandada, y atrás otra, y más atrás otra. Cientos de chimangos iban en una suerte de desfile hacia esa dirección.

Vimos eso en un silencio casi total. Después intentamos saber hasta dónde iban todos esos chimangos, y por supuesto no fuimos capaces de saberlo porque todos esos pájaros se disiparon en el horizonte uno tras otro. De modo que tomamos nuestras bicis casi en la oscuridad y llegamos a los galpones. Para entonces ya estaban iluminados en el interior. Y cuando estuvieron a nuestro costado, imaginamos a las gallinas en las jaulas, y seguimos, tranquilos, en la oscuridad.

martes, 11 de agosto de 2020

Un paseo en el campo

Hoy la cosa fue así: agarramos las bicis con mi hijo, fuimos hasta la ruta, la cruzamos, nos echamos en el pasto, vimos una parrilla donde paran mayormente camioneros, vimos mejor y notamos que estaba abierta, nos acercamos, pedimos unas aguas, después unos sandwiches, unos de carne, una buena carne hecha a la parrilla, comimos esos sandwiches en una pequeña mesa bajo el sol, pagamos y seguimos viaje en bici, pasamos por los galpones de las gallinas, los más alejados, los importantes, los grandes y más visibles, se los mostré a mi hijo, la puerta estaba abierta y se veía perfectamente: ahí estaban las pobres gallinas apiñadas en las jaulas, y entonces hablamos de lo inhumano que es tener a los animales como máquinas productivas, y hablamos del hecho de que todo el mundo está en un modo ultraproductivo en donde mandan los números, y después, ya al final del camino, con la alfalfa en los campos, ese verde genial en los costados, y unos cables de alta tensión que atraviesan esos campos hasta perderse en el horizonte, pájaros que pasaban alto por el cielo quién sabe a dónde, un viento fresco y vigoroso sobre un sol también fuerte, concluimos que hay muy poca gente capaz de hacer lo que nosotros estábamos haciendo de la manera que lo estábamos haciendo. Y luego pensamos mejor mejor todo, lo que nosotros somos y tenemos, lo que habíamos hecho para estar ahí, y otras cosas más específicas de nuestras historias, y concluimos que en verdad nadie lo podía hacer de la manera exacta que nosotros lo estábamos haciendo, y nos sentimos muy felices por eso.


La primera estrella

 Acabo de ver un documental sobre el grupo inglés Pulp. Termina con una frase de su cantante al final del concierto que atraviesa todo el fi...