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lunes, 31 de enero de 2022

El gran álamo del fondo

 

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Ese fuego y ese humo, desde los pastizales, vino a tu cuerpo para armar la mancha en tu pecho esa noche de calor y luna llena en que escuchabas teros, cosa rara, a lo lejos. No solían sentirse durante la noche.

 

Pero eso cambió junto al hecho de que los tordos no fueron más al gran álamo del fondo.

 

 

domingo, 30 de enero de 2022

La casa vecina detenida en su construcción

 

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Quisieras hablar una vez más de los robles y del efecto que logran con sus hojas desprendiéndose sobre la casa vecina detenida en su construcción.

 

Y quisieras describir el efecto que ese detenimiento tuvo en vos.

 

 

sábado, 29 de enero de 2022

Un dragón de Komodo al sol

 

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En la oscuridad, creíste pedalear en el aire y no pensar. Pero eso solo te llevó a un dragón de Komodo al sol, entre las rocas, ocioso, imponente y mudo.

 

Intentaste entonces concentrarte en la luna y para eso unas vacas en la oscuridad, detrás de los cañaverales, como fieras acechándote, te ayudaron.

 

Y después, al final del camino, pensaste en cosas que tienen que ver con no fijarte metas difíciles de lograr, en ir con el paisaje.

 

 


viernes, 28 de enero de 2022

Pulir la piedra

 

Tus ocupaciones se limitaban a encontrar una piedra para después encarar el enorme trabajo de pulirla.

 

 

En el sueño, estaban los puteríos -mujeres explotadas como gallinas-, y ramas y cañas altas, y después, entre las hojas, hormigas negras, incansables, vehementes, laboriosas, unas y otras, miles, en una fila interminable.

 

 

 


jueves, 27 de enero de 2022

Para que las gallinas sigan produciendo

 

Unos niños, como pequeños animales, para evitar la lluvia, se ocultaban bajo grandes hojas “oreja de elefante”.

 

Vos ibas en bici y el canto de los pájaros te relajaba porque el aire, cada vez más frío, volvía a los sonidos más lejanos.

 

En la parte más ondulada, unos pájaros negros y pequeños formaban en el aire una mancha de tinta. Las nubes se abrieron para volver a la pradera más verde y después casi amarilla.

 

Cruzaste esa ruta por la que no pasa nadie y seguiste hasta un camino que se ensancha. A tu derecha, viste árboles sin hojas y galpones iluminados por dentro.

 

Los iluminan, te diste cuenta, para que las gallinas sigan produciendo. Entonces, con la bici al costado, en el olor nauseabundo, viste a las gallinas moviéndose en sus jaulas como robots, y miraste de nuevo más allá de los galpones hacia el sol que estallaba detrás.

 


miércoles, 26 de enero de 2022

Más allá de los galpones

 

 

En la parte más ondulada, unos pájaros negros y pequeños formaban en el aire una mancha de tinta. Las nubes se abrían para volver a la pradera más verde y después casi amarilla.

 

Cruzaste una ruta por la que no pasa nadie hasta un camino que se ensancha y, a tu derecha, viste árboles sin hojas y galpones iluminados por dentro.

 

Los iluminan, te diste cuenta, para que las gallinas sigan produciendo.

 

Entonces, con la bici al costado, en el olor nauseabundo, viste a las gallinas moviéndose en sus jaulas como robots, y miraste de nuevo más allá de los galpones. Y el sol que estallaba detrás.

 

 

 

 

 

 

 

martes, 25 de enero de 2022

Alguien venido de la antigua Grecia

Saliste a pasear con tu perra después del calor agobiante.

 

Más tarde, con dificultad, te dormiste y. mientras dormías,

se desató una tormenta.

 

Al despertar, el viento era fresco. Abriste las ventanas, los árboles se movían; los pájaros cantaban.

 

Eras feliz, feliz como alguien venido de la antigua Grecia.

 

 

 

 


Sobre el escenario

Desde la terraza donde empezabas a trabajar la piedra con una gradina y una maza, miraste las nubes; iban de derecha a izquierda. Unas plant...