En la antigua reposera
te vi agarrar sin apuro
el diario; así era todo:
a un costado tu perro dormitaba,
en alguna parte las chicharras
celebraban que ninguna
delicadeza pesaba;
había ese aire de verano
y el cielo era algo que estaba,
sólo por ese día, para disponer
la escena que nunca pudo repetirse
en un nivel tan lindo,
diría: tan monumental.
Esto se llama presente,
dije cuando sonreíste,
y una chicharra cantó un
poco más fuerte, y otras
la siguieron. Y tu perro
a mis pies, genial,
aún dormitaba. Y el tiempo
se movía, y a mí me daba no sé qué
ese lento y seguro avance.
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lunes, 15 de agosto de 2011
domingo, 14 de agosto de 2011
Los antiguos
El sol aparece y dan ganas de tocarlo.
Sí, lo sé, hay un mar entre esa
estrella y la terraza de esta disco
donde cientos de europeos intentan
disfrutar como si fueran del sur.
Saltan sin gracia a excepción del grupo
integrado, si entendí bien, por unas
eslovenas que ostentan esa hermosura
que las sustrae de lo posible.
Según calculo, el ochenta por ciento
de los que bailan son germanos,
los comanda un D.J. con una barba
larguísima, dura y radiante.
En el grupo que está más cerca una chica
con una capa y una tanga imposible
se para en una mesa y tambalea.
Atrás, en una pantalla enorme
aparece el desierto muchas veces visto
y la leyenda fenomenal: Welcome to Vegas
y hoteles, máquinas, limos.
El idioma de la música es brillante,
unas germanas saludan, el D.J. asiente
y el sol sube, se aleja; ocho y cinco,
pasamos el 2000 y en esta isla se baila.
Sí, lo sé, hay un mar entre esa
estrella y la terraza de esta disco
donde cientos de europeos intentan
disfrutar como si fueran del sur.
Saltan sin gracia a excepción del grupo
integrado, si entendí bien, por unas
eslovenas que ostentan esa hermosura
que las sustrae de lo posible.
Según calculo, el ochenta por ciento
de los que bailan son germanos,
los comanda un D.J. con una barba
larguísima, dura y radiante.
En el grupo que está más cerca una chica
con una capa y una tanga imposible
se para en una mesa y tambalea.
Atrás, en una pantalla enorme
aparece el desierto muchas veces visto
y la leyenda fenomenal: Welcome to Vegas
y hoteles, máquinas, limos.
El idioma de la música es brillante,
unas germanas saludan, el D.J. asiente
y el sol sube, se aleja; ocho y cinco,
pasamos el 2000 y en esta isla se baila.
miércoles, 3 de agosto de 2011
Manejo
Uso los carteles que indican
las distancias para traducir
el tiempo mientras entono
lo que suena en la radio.
La veo perfectamente
desnuda en su cama
con dos pekineses
a sus pies como prefectos:
Atilio y el simpático Ramos.
Decía
mientras los acariciaba
que habían sido de su madre
la gorda que regenteaba
la farmacia del pueblo
donde pasé el verano que entra
en la historia como el tiempo
que vi a un hombre acuchillar a otro
y después, como un samurai,
cortarse las tripas.
Anganuzzi se llamaba la víctima,
dijo el comisario,
y del que me interesaba,
no dijo nada; lo miró apenas.
las distancias para traducir
el tiempo mientras entono
lo que suena en la radio.
La veo perfectamente
desnuda en su cama
con dos pekineses
a sus pies como prefectos:
Atilio y el simpático Ramos.
Decía
mientras los acariciaba
que habían sido de su madre
la gorda que regenteaba
la farmacia del pueblo
donde pasé el verano que entra
en la historia como el tiempo
que vi a un hombre acuchillar a otro
y después, como un samurai,
cortarse las tripas.
Anganuzzi se llamaba la víctima,
dijo el comisario,
y del que me interesaba,
no dijo nada; lo miró apenas.
martes, 2 de agosto de 2011
En la senda
Hoy te admiro rodeado de
gente que quiere estar lo más
cerca de otro entre sombrillas
que guarecen bolsos, toallas, revistas
y diarios.
Un perro salchicha ladra y nadie le
dice que se calle; eso tiene la playa,
tiene esas cosas que molestan: lo más parecido
a gente mirándote los pies; o huesos de gigantes
esparcidos por un cementerio que
ahora, de a poco, va siendo desmantelado.
Hay que irse más allá, me gustaría decirte,
hay que reinar allá con tu precioso bikini gris
celeste y fucsia, delicia de una diseñadora
que estableció que entre su idea y vos habría
un contacto que yo celebraría como si se tratase
del infinito. Porque se entiende, estoy solo cuando
digo: sos la guacha divina
y por ser tal te enseñaría a ladrar.
Y ladrarías, allá, fenomenal,
ladrarías.
gente que quiere estar lo más
cerca de otro entre sombrillas
que guarecen bolsos, toallas, revistas
y diarios.
Un perro salchicha ladra y nadie le
dice que se calle; eso tiene la playa,
tiene esas cosas que molestan: lo más parecido
a gente mirándote los pies; o huesos de gigantes
esparcidos por un cementerio que
ahora, de a poco, va siendo desmantelado.
Hay que irse más allá, me gustaría decirte,
hay que reinar allá con tu precioso bikini gris
celeste y fucsia, delicia de una diseñadora
que estableció que entre su idea y vos habría
un contacto que yo celebraría como si se tratase
del infinito. Porque se entiende, estoy solo cuando
digo: sos la guacha divina
y por ser tal te enseñaría a ladrar.
Y ladrarías, allá, fenomenal,
ladrarías.
lunes, 1 de agosto de 2011
Cuando ella emerge
Cuando ella emerge
te dan muchas ganas
de acariciarla, de frotarte
contra ella, de meterle
algo por algún lado.
El sol se acopla,
y la rocas, a lo lejos,
están cada vez más
infectadas de cormoranes,
casi todas están blancas.
El viento no cede, pero
tampoco perturba tanto,
los tipos que venden cocas,
parados al lado mío,
también la espían, me
pregunto si piensan lo mismo,
presumo que sí por la forma
que uno sonríe.
Ahora espero que ella se
acerque un poco, aunque sé
que por imperio de Dios
la posibilidad más certera
es hablarle en sueños
que atesoro en un subte
absolutamente nuevo.
te dan muchas ganas
de acariciarla, de frotarte
contra ella, de meterle
algo por algún lado.
El sol se acopla,
y la rocas, a lo lejos,
están cada vez más
infectadas de cormoranes,
casi todas están blancas.
El viento no cede, pero
tampoco perturba tanto,
los tipos que venden cocas,
parados al lado mío,
también la espían, me
pregunto si piensan lo mismo,
presumo que sí por la forma
que uno sonríe.
Ahora espero que ella se
acerque un poco, aunque sé
que por imperio de Dios
la posibilidad más certera
es hablarle en sueños
que atesoro en un subte
absolutamente nuevo.
lunes, 25 de julio de 2011
Tengo una Kawasaki
Te oscurecés junto a la luz, me rozás,
y una vez encima volvés a demostrarme
la capacidad que tiene.
Después, en fila, cuando el sol se eleve
retornaremos a nuestros puestos.
Trabajo por unos pesos, tengo una
Kawasaki y a la tarde, acostado,
miro las nubes.
Hace rato escuché algo.
A veces pasa, aunque nunca
lo comento.
Hoy escuché: no te hamaques
en algo extraño. Pero esta noche
nada de lo que puedan decir
evitará mi función sobre una alfombra
con caballos azules y dorados
que impecables levantan vuelo.
y una vez encima volvés a demostrarme
la capacidad que tiene.
Después, en fila, cuando el sol se eleve
retornaremos a nuestros puestos.
Trabajo por unos pesos, tengo una
Kawasaki y a la tarde, acostado,
miro las nubes.
Hace rato escuché algo.
A veces pasa, aunque nunca
lo comento.
Hoy escuché: no te hamaques
en algo extraño. Pero esta noche
nada de lo que puedan decir
evitará mi función sobre una alfombra
con caballos azules y dorados
que impecables levantan vuelo.
Una vez más Tordelli habla
Después de mirar un poco su anillo, y sin que tuviese un nexo demasiado certero su comentario, Tordelli dijo: ---- Debo volver a La Rioja para ver a Carlos. La última vez que lo traté lo vi muy mal... Tiene el huevo energético que recubre cada ser humano muy dañado... Porque es así: cuando no podemos sostener nuestra propia energía, esa muralla protectora se abre y es perforada por energías que muchas veces nos contaminan, nos desgastan la propia; y eso es lo que la pasó a Carlos ya hace mucho... Se sabe, las energías circulan, saltan de uno a otro, y el tema que siempre me desvela es cuando se traban. Siempre hay un nudo energético causado por trastornos emocionales... De lo más común, por supuesto, todos tendemos a traumatizarnos y generar esas barreras, que en definitiva nos enferman... Pero de la enfermedad surge la dinámica, y está bien que sea así, aunque es duro, ¿no es cierto?----y volvió a mirar su anillo mientras con su otra mano agarraba su copa.
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