viernes, 23 de febrero de 2018

Los pueblos habitaron esta tierra


Los pueblos habitaron esta tierra en busca
de un sentido que justifique sus padecimientos
y consolide sus alegrías. Sabemos entonces
que nos toca elegir aquellos actos útiles
a la hora de enaltecer nuestro imperio,
que se reduce a un cuerpo 
deseoso de volverse potente.

Cada uno ahora piensa en eso
y elige según sus intuiciones
y así, vacilante, distribuye sus deseos
mientras el deslumbramiento persiste
en una dimensión lejana
y de cierto modo ahora más íntima.

domingo, 18 de febrero de 2018

La divinidad como una elección

Como no hay cielos más allá de la voluntad,
todo está expectante por revelarse en las cosas que precisan
la luz de la respiración y donde perciben una brecha
saben que se puede acortar.

jueves, 15 de febrero de 2018

En silencio esperamos


Desde que tenemos un lenguaje
cada uno fuerza en su interior
un torpe discurso para encaminar sus días.

Pero a partir de hoy pretendemos rescatar
algo de los pájaros que vuelan sobre la laguna.
Para eso nos adentramos en la orilla
y en silencio esperamos.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Conexión divina

Conservamos la necesidad de fijar nuestra mente
en cuestiones prácticas que ayudan a la supervivencia.
Mientras almorzamos al sol, pienso en las incongruencias
de tu discurso. Y sin embargo, más tarde, cuando sueño
y aparecen escenas que intuyo de otras vidas,
estoy dispuesto a llevarte hacia un destino incluso
más incierto y libre en donde lo imaginado
se volvería parte de cenizas que irían
hacia un lugar mucho más amplío.


domingo, 11 de febrero de 2018

Dimensión infinita

Comprender que puede haber una relajación
basada en el entendimiento de que no hay,
en el tiempo vivido, un mal capaz de dejarnos
fuera de las estaciones que se suceden
una y otra vez para que las cosas florezcan
y así podamos integrarnos a eso
que pasa a nuestro alrededor
en la dimensión infinita.



viernes, 2 de febrero de 2018

Trazos finos

Hubo un momento, un día, o tal vez apareció
en forma de una sensación, ya no sabe qué fue,
pero comenzó a captar que sus creencias podían ser desechadas
y el mundo continuaría igual. Todo era una construcción de otros.
Y entonces, los temores, la tierra y las fragancias,
adquieron otro peso, y su potencia fue mucho más grande,
y se sentó a sopesar cada uno de sus valores
como un dios resplandeciente
que de un día a otro crea el mundo.

miércoles, 31 de enero de 2018

Pesca a la encandilada


Estamos con mi amigo de toda la vida,
su hijo y el mío con el mar hasta la cintura
una noche de verano. Como no tenemos suerte
con los faroles y los calderines, mi amigo decide
sacar una vieja red. Mientras la sostengo de un lado,
él la extiende de forma perpendicular a la suave rompiente
que tiene la playa a la altura de los primeros edificios
de la península, y en ese paisaje extrañamente urbano,
con la isla de enfrente iluminada, salen los primero peces.
Como están firmemente atrapados en las redes,
nuestros hijos no pueden sacarlos. Decido cortar
con mis manos la cabeza de esos pequeños peces.
Nuestros hijos parecen un tanto impresionados.
Pienso entonces en la suerte de esos pobres animales
y me pregunto si nosotros no somos como esos peces.
Seres expuestos a los designios de otros más grandes
que, a su vez, están condicionados por circunstancias
que los dejan en la obligación de tener actos de crueldad
que al instante adquieren una impronta tensa y dramática.