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jueves, 9 de julio de 2020

Acá con nosotros

Estamos acá en el borde del muelle.
Los peces saltan en una laguna
totalmente estática y a la vez plástica.

A medida que el sol se pierde
el frío gana fuerza.

Lo soñado está hoy,
solo por hoy, acá con nosotros.

Los vuelos circulares de los pájaros
son enormemente dulces hoy.
Y sus cantos y sus formas de posarse
en las ramas. Saltar una vez más,
ir por el pasto también.
No sabía que todo esto podía ser tan lindo.

No sabía que te podías acostar
así sobre el muelle y mirarme.




martes, 7 de julio de 2020

Esa luz

Una luz que se replica en el amanecer.
Un faro en el medio de la isla.

Esa compulsión por mirar la isla
la tengo desde chico y la sufro
tal como sufro la manía por
acelerarme con los pensamientos.

A veces, no llego a distinguir la diferencia
entre pensamientos y hechos.

Tal vez porque los pensamientos
crean los hechos, día a día,
minuto a minuto.

Qué hacer y qué no hacer.
Para eso pensamos.

Y así, esos mismos pensamientos,
nos acercan a los precipicios
donde están los sentimientos.

Y esos mismos pensamientos,
tan persistentes, tan volcánicos,
tan decididos a batallar,
pasan como autos y camiones
en una autopista de varias bandas
mientras los sentimientos permanecen
al costado, mudos, en el paisaje.

lunes, 6 de julio de 2020

Nos vemos en Laponia

Son las dos de la mañana ahora.
Hace frío y el cielo trae una suave garúa.
Después de ver un policial en Netflix,
busco en Wikipedia cuánta gente vive 
en Laponia.

Me gustaría verte en Estonia alguna vez
porque me gustaría recordar esos días de días,
tardes de verano en que pasaba un viejo
muy viejo en una bici, durante la siesta,
y gritaba Laponia, helados,
y nosotros corríamos con los billetes en la mano
-nos habíamos preparado bien para eso momento-,
comprábamos los helados de crema
y los tomábamos felices en el trampolín de la pileta
que para mí tenía agua siempre helada, límpida y celeste
y fundamentalmente querida.

Vos me mirabas poco mientras
tomabas parsimoniosa el helado,
y esas pocas miradas para mí
era un montón, y eso ahora es 
más de lo que era entonces.

domingo, 5 de julio de 2020

Entonces éramos jóvenes

Entonces éramos jóvenes
y ahora somos grandes.

Entonces estábamos llenos
de unas ganas bárbaras
de tocarnos mucho rato,
y ahora pasa lo mismo,
aunque de una manera distinta,
mejor en cierta forma, o mejor dicho:
solamente más sosegada.

Entonces vos me decías cosas
que a veces yo no compartía,
y ahora pasa lo mismo
pero con menos frecuencia.

Entonces yo tenía esos arranques
y ahora todavía los tengo
pero con menos frecuencia.

Vos tenías esa manera de mirarme
que todavía está en todos lados.
Por donde te veo o te busco
la encuentro. Da casi lo mismo.

Algo así me parece que pasa ahora
y así me parece que ha sido todo.

sábado, 4 de julio de 2020

Un verano de un tiempo atrás

Voy a hablarles acerca
de la idea de un sobreviviente.
La fórmula de un ejemplo.

La vida de un gato entre
guijarros en la playa.

Lo iluminaba
la luna espectacular 
de cada momento 
especial del mes.

Esa luna 
se posaba en el mar 
de esa playa 
donde el gato
pasaba sus días 
indefectiblemente 
impávido.

La indolencia de ese gato tendía 
a intensificar mis nervios
en la frontera de un país 
demarcado por las arbitrariedades
de los momentos históricos.

La idea de esa playa
todavía me persigue. 

Porque más que una idea, 
esa playa es un hecho y una realidad
mucho más intensa y particular
en mi mente.

Una mente a la caza y a la pesca
de un número indeterminado de imágenes,
secuencias, ideas vagas 
(algunas veces productivas),
que se deslizan 
a la par de la olas 
que tiene la playa.

Esa playa, la verdad, es algo espectacular.

Todavía es, o al menos 
lo era hasta la última vez que fui, 
un punto remoto. Y tiene lo que llamo 
un punto energético inmaculado. 

Pero lo que llamo así 
no vayan a creer
que es exactamente eso 
para alguien más.

No vayan a suponer 
que las cosas que me han quedado
grabadas son un hito fuera de mí mismo
-la noche esa en Pisa por ejemplo:
la ciudad estaba quieta por el frío
y por esas suertes 
lo viví de esa manera 
y nadie más-

y eso
me ha hecho creer 
más en mí mismo 
que en cualquier idea o impresión.

En fin,
la vida del gato 
tal vez debe ser así,

y tal vez por eso 
su indolencia
me irrita tanto

en esa playa

que imagino
todavía espectacular 
para que adquiera
más fuerza.

jueves, 2 de julio de 2020

Vos Dios

En la quietud de la noche fría y silenciosa
que tanto quise y pocas veces vino,
ahora que ella está por fin conmigo,
hoy mismo, en este momento,
siento una ganas bárbaras de ser
escuchado solamente por vos
Dios de las alturas que casi nunca escuchás,
nunca sentís nada
y nunca das ánimo fuera de ese tipo
de señales inciertas que debemos interpretar
lo más a nuestro favor que podemos
porque vos, Dios, solamente estás,
en lo que a nosotros concierne,
en nuestro corazón, dado que todo depende
de nuestro esfuerzo a la hora de acercarnos
a vos, Dios, que permanecés en el trono frío de la noche
espléndidamente inmaculado por un silencio
que muy de vez en cuando quiebran unos
grandes perros a lo lejos,
y vos, Dios, sin decirnos nada, atento
a los sufrimientos y alegrías que tenemos,
nos dejás seguirte 
a vos Dios que a su turno, has hecho el universo,
y desde entonces ves cómo él,
tu cuerpo glorioso, y se expande.


miércoles, 1 de julio de 2020

Octubre en Edimburgo

Salimos del azul para adéntranos en el verde
y después en el blanco y enseguida
la fascinación del magenta
y así vienen el violeta y el amarillo dorado
y enseguida las formas. Así se perfilan,
hablo en especial de los pinos, oscilantes, altos,
y árboles desconocidos podados, mucho más enanos,
fascinantes junto al cartel.

No habrá milagros hoy, decía ese cartel.

En el fondo estaba el cielo.
Y por todos lados, familias deseosas de airearse.
Era el mediodía de un domingo.

Lo quiero pintar ahora.
Y lo quiero pintar
porque lo vivido esa tarde debió
quedar en muchos lugares.
No solamente en nosotros.

Todo eso merece elevarnos
mucho más de lo que estamos.

Toda esa tarde en ese lugar
debió haber sido puesta en algún
tipo de iglesia para que muchos,
en el entendimiento de lo vivido,
adoren como nosotros ese día
y ahora, y por mucho tiempo,
al igual que nosotros,
se den ánimo, amor, fuerzas.

Y se lo cuenten unos a otros.

La primera estrella

 Acabo de ver un documental sobre el grupo inglés Pulp. Termina con una frase de su cantante al final del concierto que atraviesa todo el fi...